Archive for January, 2020

-Para CEO de Google la AI es el invento más profundo que ha tenido la humanidad incluso en seguridad

En una entrevista en el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza (2020), el director ejecutivo de Alphabet, Sundar Pichai, dijo que “la Inteligencia Artificial es una de las cosas más profundas en las que estamos trabajando como humanidad. Es más profundo que el fuego o la electricidad”.
La Inteligencia artificial es el campo de la ciencia que se centra en la creación de programas y mecanismos que se comportan de forma inteligente. Es decir, la AI crea programas y maquinas capaces de pensar y comportarse como los seres humanos.

Estas pueden ir desde robots que fabrican autos, hacen compañía y realizan las labores el hogar, hasta una voz que lo saluda, le informa el clima, la hora o las noticias y está pendiente de su ubicación y de la comida que tiene en el refrigerador.

Sin embargo, la AI ha sido altamente cuestionada por los problemas de seguridad que representa. Para dar un ejemplo, en 2019 salieron varios casos de deepfake — montajes realizados por medio de algoritmos que permiten alterar videos y fotos de una persona y manipular la información de estas — que pusieron en riesgo la reputación de políticos, actores e influencers con representaciones falsa que en algunos pasos llegaban a videos sexuales.

Según Pichai, “La IA no es diferente del clima, no se puede obtener seguridad al tener un país o un grupo de países trabajando en él. Necesitas un marco global”.

Europa y Estados Unidos ya comenzaron a construir ese marco global regulando la fabricación y uso de tecnología y se espera que se lleguen a acuerdos internacionales similares al acuerdo climático de Paris — Convenio que establece medidas para la reducción de CO2 — que permitan mejorar la seguridad tecnológica.

Además, Alphabet ha desarrollado un conjunto de principios de Inteligencia artificial que prohíben trabajar con armas. Sin embargo, no descarta vender a los militares. De igual forma se ha comprometido a no renovar su contrato del Proyecto Maven, que implica el uso de inteligencia artificial para analizar imágenes de drones.

Sundar Pichai dijo que la compañía se estaba enfocando en hacer más con menos datos, es decir respetar más la privacidad de las personas sin dejar de lado sus proyectos de innovación tecnológica.

by clubprensa
on Jan 22nd, 2020

Oriana Fallaci, la periodista implacable.

Oriana Fallaci: “Las preguntas son brutales porque la búsqueda de la verdad es una especie de cirugía y las cirugías duelen”.

Era menuda y obstinada, corrosiva y sagaz, brillante y polémica, desmesurada. Era italiana y, durante muchos años, la entrevistadora más temida por los “poderosos de la Tierra”. Así denominaba Oriana Fallaci (Florencia, 1929-2006) a los dirigentes políticos del mundo. Todos ellos encantados de haberse conocido, la mayoría bien nutridos por la prepotencia esa inherente al poder, recibían a la Fallaci con aire condescendiente, convencidos de su capacidad para doblegar el lenguaje demoledor de aquella periodista curtida como partisana antifascista en la II Guerra Mundial, como corresponsal de guerra en Vietnam y Oriente Medio, como testigo y víctima (herida por una ráfaga de metralleta) de la matanza de Tlatelolco… Pese a los egos desmesurados de los mandamases, ninguno salió indemne de su metralla verbal.

Las preguntas son brutales porque la búsqueda de la verdad es una especie de cirugía y las cirugías duelen. Así, los acribillaba y los dejaba KO.
Oriana Fallaci nació y creció en el seno de una familia humilde, en la Italia fascista de Mussolini. Su padre fue encarcelado y torturado por participar en la resistencia contra la ocupación nazi. Ella, que siempre quiso ser escritora, consiguió su primer trabajo en un periódico florentino mientras se formaba como periodista en la universidad. Del Mattino dell’Italia centrale fue despedida por negarse a escribir un artículo a favor de Palmiro Togliatti, secretario general del Partido Comunista italiano. Entonces se trasladó a Milán. Poco después a Nueva York, donde despegó realmente su carrera periodística. Pero fue en 1967, durante su primera misión como corresponsal de guerra, cuando despertó el auténtico volcán, la dialéctica incendiaria que le llevó a la cima de la escritura, las críticas y la polémica. No obstante, las entrevistas fueron siempre su especialidad.

Oriana Fallaci tenía fama de iceberg. Sin embargo, cuenta Cristina de Stefano en La corresponsal —la única biografía autorizada— que la turbulenta periodista se convertía en “una mujer dulcísima y frágil cuando se enamoraba.” Así la conocí. Fascinada por el temperamento, la vida, la fortaleza de Alekos Panagoulis. El hombre. Un hombre. Y así es cómo empecé a asimilar que la vida es una cuestión de excesos, que lo políticamente correcto es de cobardes, una doctrina de mierda, perversa, pergeñada para erradicar la iniciativa, la individualidad, las personalidades incómodas. Era muy joven entonces y no me daba cuenta de las dosis de rebeldía ocultas en aquel que libro que me cautivó por la potencia del amor: salvaje, descomunal, extremo, alimentado exclusivamente por emociones primarias. Una burrada, vaya. Lo único que me interesaba a los 17 años. Eso creía.

A Panagoulis, activista líder de la oposición griega a la Dictadura de los Coroneles, lo conoció en 1973. Lo entrevistó justo el día que él salió de la cárcel. Así se presentó en Atenas: con toda la artillería cargada, el bolígrafo afilado y la grabadora dispuesta a registrar el más mínimo desliz. Pero fue el griego quien le pego el tiro certero, en el centro de su corazón mediterráneo que estalló como las minas que tantas veces había esquivado. La relación de aquellas dos almas sin molde fue tan turbulenta como cabía esperar y duró hasta que él murió en un extraño accidente de coche, en mayo del 76.

Para entonces Oriana Fallaci ya había lanzado sus primeras críticas contra el islam. En 1961 realizaba un reportaje sobre la condición de la mujer en Oriente titulado El sexo inútil. Viaje en torno a la mujer. Una descarga de dardos envenenados que perfeccionó en Inshallah (1990), con vaticinios como “la próxima guerra estallará entre los que comen carne de cerdo y los que no la comen”. Se despachó a gusto, pero no lo bastante. Aún se reservaba un repertorio de acusaciones contra una religión de fanáticos e intolerantes, que plasmó en dos libros y varios artículos periodísticos casi al final de sus días.

Cuestionó el mundo, amó con desmesura, se construyó una imagen gélida y distante, un lenguaje inflexible y déspota. Su pluma bramó contra las guerras, el oportunismo político, la necedad de los dirigentes del mundo. Rasgó a zarpazo limpio los chadores de la progresía europea y “el cuento del islam moderado”. No le perturbaban las consecuencias de lo que decía o escribía porque pensaba en picado. Porque lo quería todo. Hasta que se hartó. Entonces se encerró en su particular torre de cristal neoyorquina desde donde miraba el mundo sin interferencias ni interrupciones indeseadas.

Hasta que aquel nefasto 11 de septiembre de 2001 le obligó a abrir la ventana de su aislamiento y romper su silencio. Y lo hizo, pese al cáncer que la debilitaba día a día, con la misma elocuencia furiosa que le había llevado a la cima de la controversia y el rechazo generalizado. La rabia y el orgullo es un ataque en llamas contra la cultura islámica, “una amenaza para la supervivencia de Europa”, afirma, y «la comedia de la tolerancia, la mentira de la integración y la farsa del multiculturalismo«. De ahí a los tribunales, acusada de racismo y xenofobia, fue el todo en uno a término.
Pero ella no había nacido para arrodillarse ante nadie. Fustigó hasta el límite de sus fuerzas todo lo que consideraba que debía fustigar. Como defendió con el lenguaje ciclónico que rugen los demonios lo que consideraba que debía defender.

by clubprensa
on Jan 22nd, 2020


Descubre nuevas realidades a través de las crónicas, reportajes e historias publicadas en estos libros periodísticos. Los libros que se clasifican bajo la categoría de periodísticos no son solo de interés para los profesionales de esta industria, sino que en ellos se esconden crónicas, reportajes o historias capaces de ofrecer a cualquier lector una nueva perspectiva sobre diversas situaciones y presentarles realidades completamente desconocidas.

Muchos de estos libros son inspirados en experiencias e historias reales, motivo por el cual son una perfecta herramienta para conocer personajes memorables y grandes enseñanzas de vida.

Para que por ti mismo compruebes lo fascinante que puede resultar la lectura de muchas de estas obras periodísticas, te traemos un listado, recopilado por el blog La Columna Quinta, con algunas de las obras destacadas del género, que vale la pena leer.

1. “Operación masacre”, de Rodolfo Walsh.

Es la primera obra de no ficción del autor y basa su relato en entrevistas de sobrevivientes y autoridades del conocido hecho histórico denominado “Fusilamientos de José León Suárez” en Argentina.

2. “A sangre fría”, de Truman Capote

Una de las obras del género periodístico más emblemáticas, que dio nacimiento al llamado “Nuevo periodismo”. Se basa en la historia real de un brutal asesinato de una familia de Kansas y la investigación sobre el móvil de los asesinos.

3. “Los suicidas del fin del mundo: crónica de un pueblo patagónico”, de Leila Guerriero
En la década de los noventa una oleada de suicidios sacudió a la localidad de Las Heras, en Patagonia. La Periodista Guerriero investigó sobre el tema y desarrolló un relato tan crudo como conmovedor.

4. “La guerra moderna”, de Martín Caparrós

Con una mirada moderna y honesta, Caparrós narra la miserias de la guerra a lo largo del mundo, sus efectos a nivel cultural y social. Una obra imperdible para quienes quieren conocer más sobre conflictos globales.

5. “Larga distancia”, de Martín Caparrós

Es una crónica clásica que invita a reflexionar sobre las relaciones entre periodismo y literatura. En esta obra, Caparrós narra con su estilo único diferentes viajes y experiencias.

6. “Al pie de un volcán te escribo”, de Alma Guillermoprieto
Es una serie de de crónicas que la periodista mexicana Guillermoprieto escribió durante su estancia en distintas ciudades latinoamericanas, donde conoció diferentes vidas, historias y culturas.

7. “Dios es redondo” , de Juan Villoro

Esta obra del escritor mexicano Villoro es ideal para fanáticos del fútbol y ateos, que buscan un relato ameno, analítico y verídico sobre la vida en la cancha y sus personajes.

8. “Lo mejor del periodismo de América Latina” , de FNPI Fondo de Cultura Económica

Esta obra reúne veintiséis trabajos nominados y ganadores del Premio Nuevo Periodismo CEMEX+FNPI entre 2005 y 2007, destacados por su calidad e investigación.

9. “Retratos y encuentros” , de Gay Talese

Con su pluma maestra, Talese ha convertido entrevistas y reportajes en historias únicas, confirmando una vez más que entre periodismo y literatura la línea es muy delgada.

10. “Un día más con vida” de Ryszard Kapuscinski

Escrita en 1976, esta obra es una crónica de la guerra y sus consecuencias en Angola, donde más de un millón de vidas han pagado el precio del petróleo y los diamantes.

11.”Diez días que conmovieron al mundo”, de John Reed

Con un estilo propiamente periodístico, esta obra narra los acontecimientos de la Revolución soviética de Octubre desde diferentes miradas y personajes.

12. “Crónicas Filosas”, de la revista Rolling Stone

Esta obra es una recopilación de los mejores relatos sociales publicados en diez años de la revista Rolling Stone y abarca temas como la identidad sexual, el empleo, el aborto y las drogas.

13. “Textos costeños: obra periodística”, de Gabriel García Márquez

Este libro forma parte del primer volumen de la obra periodística de García Márquez y está compuesto por diversos artículos del autor escritos en su juventud.

14. “El dictador, los demonios y otras crónicas”, de Jon Lee Anderson

Compuesta por una serie de reportajes protagonizados por personajes y paisajes políticos de España y Latinoamérica, este es un libro de lectura obligada para periodistas y para todo aquel que quiera conocer más sobre historia y política.

15. “Casada por la fuerza: Una mujer nacida en occidente sometida a la tradición musulmana”, de Leila Guerriero

Lamentablemente, todavía hoy muchas mujeres son forzadas a casarse con hombres mayores en diferentes partes del mundo. Esta obra es un relato vivo de esta terrible experiencia.

16. “La pasión según Trelew” , de Tomás Eloy Martínez

Centrada en el fusilamiento de dieciséis guerrilleros detenidos en la base aeronaval Almirante Zar, de Trelew, esta obra periodística narra la masacre y rebelión a través de documentos y relatos únicos.

17. “La hoguera de las vanidades”, de Tom Wolfe

Es la primera novela del periodista y ensayista Tom Wolfe que presenta como una sátira las costumbres de la sociedad de la ciudad de Nueva York en la década de 1980.

18. “Huesos en el desierto”, de Sergio González Rodríguez

Es una crónica sobre una ola de crímenes brutales sucedidos en la Ciudad Juárez. Con una agudeza única, el autor indaga sobre los crímenes y revela sucesos que parecen salidos de un cuento de terror.

19. “El violento oficio de escribir”, de Rodolfo Walsh

En esta obra se reúnen casi la totalidad de las notas periodísticas publicadas por Walsh, escritor, traductor, periodista y militante argentino, reconocido en todo el continente por su trabajo.

20. “La guerra del fútbol y otros reportajes”, de Ryszard Kapuscinski.

Es un libro testimonial que mezcla historia, periodismo y mucha realidad, donde se narran los levantamientos en el Congo en 1960, el Golpe de Estado en Argelia y el enfrentamiento entre Honduras y El Salvador, entre otros sucesos.